A lo largo de mi vida he conocido personas valiosas. Al decir “valiosas” me refiero a que son grandes seres humanos, llenas de bondad, lealtad, sinceridad, gentileza e inteligencia. Pero... ¿qué pasa cuando esas personas son juzgadas por su aspecto físico y no por sus aptitudes y/o actitudes?
En muchas ocasiones, cometemos el error de juzgar a todo aquel que pasa frente a nosotros, sin siquiera conocerlo. A pesar de ello, esa es una falta que poco trasciende. Pero... ¿qué pasa cuando esa falta si trasciende?
¿Cuántas historias hemos escuchado sobre personas que han sido rechazadas de un trabajo, de un colegio, o incluso de un grupo social; sólo por su aspecto físico? Pues en todas esas historias, es error de juzgar superficialmente, si trascendió, y llegó a convertirse en discriminación.
En la actualidad, gracias a la mercadotecnia y a la publicidad, tendemos a crearnos ciertos prototipos de belleza, lo cual no está mal; el problema es que hemos aprendido a discriminar a aquellos que no cumplen con esos estereotipos, y nos olvidamos de que la verdadera belleza radica en el corazón..
Es por eso que antes de juzgar a una persona, deberíamos preguntarnos... ¿qué prefiero un maniquí o un amigo, estudiante, empleado, etc?, es decir, ¿qué prefiero un maniquí o una persona?
En muchas ocasiones, cometemos el error de juzgar a todo aquel que pasa frente a nosotros, sin siquiera conocerlo. A pesar de ello, esa es una falta que poco trasciende. Pero... ¿qué pasa cuando esa falta si trasciende?
¿Cuántas historias hemos escuchado sobre personas que han sido rechazadas de un trabajo, de un colegio, o incluso de un grupo social; sólo por su aspecto físico? Pues en todas esas historias, es error de juzgar superficialmente, si trascendió, y llegó a convertirse en discriminación.
En la actualidad, gracias a la mercadotecnia y a la publicidad, tendemos a crearnos ciertos prototipos de belleza, lo cual no está mal; el problema es que hemos aprendido a discriminar a aquellos que no cumplen con esos estereotipos, y nos olvidamos de que la verdadera belleza radica en el corazón..
Es por eso que antes de juzgar a una persona, deberíamos preguntarnos... ¿qué prefiero un maniquí o un amigo, estudiante, empleado, etc?, es decir, ¿qué prefiero un maniquí o una persona?
