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El pasado sábado, 21 de marzo, se celebró como cada año el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial. Ese día, en 1960, la policía abrió fuego y mató a 69 personas en una manifestación pacífica contra el apartheid que se realizaba en Sharpeville, Sudáfrica.
En 1966, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instó a la comunidad internacional a redoblar sus esfuerzos para eliminar todas las formas de discriminación racial. Sin embargo, para lograrlo resulta de vital importancia respetar los derechos humanos a la no-discriminación, establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los Pactos Internacionales, la Convención Internacional de los Derechos del Niño y otros tratados y declaraciones internacionales.
Estos derechos a la no-discriminación establecen que cada hombre, mujer y niño tiene el derecho a estar libre de discriminación basada en género, raza, etnia, orientación sexual u otra condición, así como a otros derechos humanos fundamentales que dependen de la realización plena de los derechos humanos para la protección de la discriminación.
El derecho humano a la no - discriminación confiere a cada hombre, mujer, joven y niña o niño los siguientes derechos fundamentales, incluyendo:
- El derecho a la igualdad entre hombre y mujer tanto en la familia como en la sociedad. Y en todas las áreas: educación, salud, nutrición y empleo.
- El derecho a la no distinción, exclusión, restricción o preferencia por motivos de género, raza, color, origen nacional o étnico, religión, opinión política u otra, edad, o cualquier otra condición.
- El derecho de todas las personas para estar libres cualquier tipo de discriminación en todas las áreas y niveles de educación y acceso igualitario a una educación contínua y capacitación vocacional.
- El derecho al trabajo y a recibir salarios que contribuyan a un estándar adecuado de vida.
- El derecho a una remuneración igualitaria en el trabajo.
- El derecho a una estándar alto y accesible de salud para todos.
- El derecho de crecer en un ambiente seguro y saludable.
- El derecho a participar en la toma de decisiones y políticas que afecten a su comunidad a nivel local, nacional e internacional
